Preguntas frecuentes.

• ¿QUÉ SE NECESITA PARA ENTRAR CON USTEDES?

Lo primero que necesitas es entrar en contacto con alguna Religiosa para empezar un proceso de acompañamiento. Es decir, una serie de entrevistas en las que puedas irte aclarando y que nos conozcamos mutuamente. Normalmente, invitamos a conocer algunas de nuestras comunidades y también a compartir algunas experiencias con nosotras: misiones de verano o de Semana Santa, grupo de oración, etc.

• ¿QUÉ ESTUDIOS NECESITAS?

Este proceso es para mujeres jóvenes que hayan terminado la preparatoria y que estén en búsqueda. No significa necesariamente que al final decidan entrar a la vida religiosa.

• ¿CÓMO SABES SI TIENES VOCACIÓN?

A diferencia de lo que casi siempre nos imaginamos, Dios no nos llama “desde afuera”, pasando por encima de nuestros deseos o sueños. Más bien es al revés: son nuestros deseos más profundos, nuestros sueños más locos, los que expresan esa vocación, que Dios alimenta y acompaña.

Muchas hemos percibido la vocación como una pregunta: “¿y si yo fuera…?” Normalmente, es una pregunta que tiene qué ver con una experiencia de Dios que te llena mucho, o ganas de servir a los demás. Si tienes la inquietud de si la vida religiosa pudiera ser para ti, tal vez ya hay “algo”. Vale la pena darte el espacio para responder tus preguntas.

• ¿SE PUEDE ENTRAR A CUALQUIER EDAD?

Lo ideal es tener entre 21 y 30 años, aunque puede haber excepciones. Pero sí pedimos que se haya terminado la preparatoria como mínimo.

• ¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE MONJA Y RELIGIOSA?

En el lenguaje común se usan indistintamente las dos palabras, pero en realidad, “monjas” son las que viven en monasterios de clausura, dedicadas a la vida contemplativa. Nosotras somos religiosas.

• ¿TIENES QUE IR A DONDE TE MANDEN?

Sí y no. Por una parte, nunca te envían a un lugar sin preguntarte y sin que estés de acuerdo. Tratamos de buscar juntas qué es lo mejor: para la persona, para el trabajo, etc. Lo que pasa es que tenemos una responsabilidad común. Yo puedo estar contenta en donde estoy, pero si de verdad hace falta que vaya a otro lugar, o que apoye en algún trabajo, no puedo desentenderme. Todas estas decisiones tratamos de vivirlas en discernimiento, es decir, analizando las circunstancias, viendo lo que sentimos dentro de nosotras y tratando de descubrir lo que Dios nos dice a través de eso.

• ¿SE PUEDEN SALIR?

Bueno, no es que una entre pensando en cuándo se va a salir. Los primeros años en la vida religiosa son para confirmar el discernimiento: al inicio, los años de candidata y novicia, y después de los votos, la vida “común y corriente” en una comunidad. Por eso, los primeros votos se hacen por 6 años.

Después de estos años, si nos sentimos confirmadas, contentas, prometemos permanecer la congregación.

• ¿QUÉ ES ESO DE LOS VOTOS?

Todos los religiosos y religiosas nos comprometemos a seguir a Jesús con toda nuestra vida. Esto hace que intentemos vivir tres votos:

-Pobreza: renunciar a acumular, compartiendo solidariamente

-Castidad: abrirnos a amar a tod@s como hermanas y amigas

-Obediencia: estar dispuestas a responder a lo que se necesite de nosotras.

• ¿CUÁNTO TE TARDAS EN PREPARARTE PARA SER MONJA?

En realidad, toda la vida es un proceso de ir creciendo y aprendiendo. Alrededor de 10 años. Dependiendo de la congregación.

• ¿PUEDES SEGUIR ESTUDIANDO DESPUÉS DE ENTRAR?

Todas tratamos de formarnos lo mejor posible para poder prestar mejor nuestro servicio. Por eso todas estudiamos algo de teología y también algo de educación. Algunas estudian más, para estar mejor preparadas. Pero lo importante es ver para qué te va a servir lo que estudies, y si tiene qué ver con la misión que tenemos como religiosas.

• ¿DE QUÉ VIVEN?

Vivimos de nuestro trabajo, pero ponemos en común todo lo que ganamos, de manera que no importa quién percibe mejor salario, sino lo que cada una necesita, tratando de llevar una vida sencilla.

regresar